¿Cuánto corre un árbitro de fútbol?


Un jugador profesional de futbol recorre una distancia aproximada de 11 kilómetros por partido. Pero el árbitro, aquel hombre que puede pasar desapercibido o llegar a ser el villano del juego, realiza un esfuerzo superior al futbolista, puesto que en los 90 minutos alcanza a correr alrededor de 19 kilómetros.
Los silbantes deben tener la capacidad física para correr todo el encuentro siguiendo de cerca todas las jugadas. Para esto se someten a dos pruebas físicas, en las cuales se simula la acción que tendría un partido real.
La primera prueba es de velocidad: un árbitro debe correr 40 metros al menos seis veces; cada una de estas carreras cortas debe completarse en 6.2 segundos en el caso de los árbitros hombres, y tienen un minuto y medio de descanso entre cada corrida.
La segunda mide la resistencia de los árbitros en repetidas carreras de alta intensidad. Deben correr 150 metros en 30 segundos, y después deben caminar otros 50 en 35 segundos. Esto se repite 20 veces, lo que equivale a diez vueltas a una pista de atletismo. Los jueces de línea tienen estándares menos estrictos. Para asegurarse de que sean físicamente aptos, los árbitros suelen usar un reloj que monitorea sus ritmos cardíacos.
La comisión de árbitros de la FIFA hace énfasis en exigirle a sus agremiados que mantengan un nivel de condición física que les permita dirigir encuentros de alto nivel competitivo como la Copa del Mundo y otros torneos internacionales. Antes la FIFA consideraba que el silbante de nivel internacional demostraba una buena capacidad física si superaba el Test de Cooper (La prueba se basa en recorrer la mayor distancia posible en 12 minutos, hasta llegar al límite de la resistencia de la persona. La distancia referencial utilizada para hombres es de 2414 metros.) Por esta razón las nuevas pruebas físicas que establece la FIFA son un filtro que permiten garantizar que los árbitros que las aprueben no tendrán ningún problema para dirigir encuentros internacionales.
A diferencia de los jugadores de primera división que cuentan con un vasto equipo de entrenadores y especialistas que atienden a todas sus necesidades para estar en perfecta condición física, los árbitros no siempre cuentan con estas facilidades; muchas veces tienen que entrenar por su cuenta. Además de lo físico, ellos deben enfrentar situaciones psicológicas en el terreno de juego, como distinguir entre una falta real o una fingida, escuchar los disgustos y soportar los reclamos de los jugadores y del público.
Toman decisiones que pueden ser cruciales para el encuentro, sabiendo que toda la culpa sobre una mala decisión recaerá en él. Para lidiar con estas presiones, la FIFA modificó sus capacitaciones arbitrales, y lanzó el Programa de Ayuda a los Árbitros, en el que se indica que el entrenamiento del árbitro debe ser siempre supervisado por algún especialista en la materia, para que el programa de acondicionamiento físico se aplique en forma personalizada, evitando con ello alguna posible lesión. El programa también cubre la técnica, el reglamento, el aspecto personal, con consejos y actividades de tipo psicológico.
Todos los seminarios y torneos de la FIFA en el 2013, resaltando entre todos los eventos la Copa FIFA Confederaciones Brasil 2013, serán importantes para evaluar el rendimiento y desempeño de los árbitros. Sus actuaciones a lo largo del año servirán de filtro para elegir finalmente a los árbitros mundialistas de Brasil 2014, informó el Departamento de Arbitraje de la FIFA, a través de su página oficial. (Agencia ID)
Noticia e imagen:http://newsoaxaca.com/

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