Los tres momentos del árbitro en un partido


Todo árbitro desde la designación de un partido tiene periodos que le sirven como soporte psicológico para realizar bien su trabajo, aunque la mayoría pocas “bolas” le paran a estos espacios, son importantes, se deben respetar y darle la relevancia que cada uno representa, porque son fundamentales para la dirección de los partidos, de valorar estos lapsos, el hobbie favorito que es el juzgamiento deportivo, se hace más soportable y ameno, en este articulo se dan a conocer unos consejos sencillos para los tres momentos del partido (antes, durante y después) los cuales sirven de soporte mental a los silbatos.

Antes del encuentro

Se debe estar lo más tranquilo posible, sin presiones ni alteraciones que puedan distraer de la labor, adicionalmente en estos momentos es conveniente alejar de la mente todo aquello que no se refiera al encuentro que se tiene para no sentirse agobiado ni excitado, mantenerse relajado es lo mejor. De igual forma hay que trabajar mentalmente todos los aspectos del reglamento ya que ayuda a repasar las posibles acciones futuras, si a esto se une una labor física de calentamiento muscular corporal el árbitro se encontrara en disposición de comenzar el encuentro en perfectas condiciones, para concluir este punto, visualizar las situaciones del juego que puedan pasar, siempre ayuda.

Durante el partido

Mientras se está dirigiendo hay que mantenerse tranquilo y aprovechar los momentos de inactividad en el juego (tiros libres y otras reanudaciones) para evaluar el momento de fatiga acumulado, se deben realizar respiraciones profundas para bajar las pulsaciones y mantener la mente despejada estas situaciones sirven para recuperar la actividad corporal. Respecto a los desplazamientos se deben realizar de forma natural por el campo, sin aspavientos. Llevando la espalda recta, los hombros altos y hacia atrás con una posición erguida, se está demostrando con esta postura que se tiene seguridad en el trabajo. Practicar la empatía con los jugadores también le ayudará a percibir el sentido de frustración o incomprensión hacia las decisiones en algunos momentos del juego.

Después del juego

Para regresar al estado natural del ser humano de forma psicológica se debe volver al estado de reposo físico, por tanto hay que estirar los músculos en el vestuario y pasar por la ducha de forma relajada. En este momento no se debe reflexionar nunca en el vestuario, el repaso de todo lo acontecido en el encuentro debe de realizarse con un tiempo prudencial de distancia a la finalización del mismo para tener una visión más real de lo que sucedió. En este estado se debe aceptar las críticas, esto no significa que se esté de acuerdo con ellas ni que se asuman, tampoco se debe rebatirlas ni discutirlas, solamente se deben tomar para una reflexión más profunda desde otros puntos de vista.

Lapsos importantísimos

El árbitro debe ser capaz de reflexionar sobre lo bueno y lo malo de su actuación, una vez analizado valorará lo que no puede volver a repetir, lo que debe mejorar y lo que sí volverá a utilizar en el futuro. Aunque que el objetivo fundamental del árbitro es intentar hacer las cosas bien el error es algo natural en el arbitraje, pero el trabajo personal es indispensable para avanzar y mejorar, de igual forma se debe apreciar la función de los compañeros puesto que son los único amigos que tienen dentro de un terreno de juego. De la atención que le de a cada uno de los momentos en los partidos va a estar su tranquilidad personal, póngales cuidado y sepa que está haciendo y que va a hacer de ahora en adelante en cada uno de ellos.

Artículo escrito por Antonio Pulido 

No hay comentarios

Con la tecnología de Blogger.