Hacen falta (muchos) árbitros en Navarra

Los árbitros son fundamentales para que los deportes se puedan realizar con normalidad. Su figura es muchas veces injustamente maltratada y no es tan mediática como la de los jugadores. Por eso es más difícil encontrar un niño que quiera dedicarse a pitar partidos. Pero en Navarra muchos deportes han experimentado un aumento de colegiados en las últimas temporadas, otros, por el contrario, siguen necesitando imperiosamente colegiados. Todavía hay partidos y pruebas que se quedan sin cubrir, pero cada vez son menos. Aquí va el ejemplo de algunos deportes.
fútbol
Hay que pasar un curso previo
El deporte mayoritario en nuestra comunidad es el fútbol, tanto en campo como en sala. La situación del arbitraje de este deporte en Navarra es bastante buena. Carmelo Miramón, presidente del Comité de árbitros de la Federación Navarra de fútbol, se muestra "contento" por la evolución que ha ido llevando el colectivo arbitral. En estos momentos, hay 183 colegiados de campo, 73 más que hace siete años. Además se realizan dos cursillos, uno que acaba de terminar en septiembre y otro en enero. Miramón tiene clara la importancia de estos cursillos, ya que no todos los aspirantes superan el corte. "No vamos a tener gente por hacer número. Todo aquel que quiera entrar tiene que pasar un curso y aprobar el examen. No pagamos mucho".
Estas clases están impartidas por profesores de alto nivel, como Undiano Mallenco o Eduardo Prieto, que este año debuta en Segunda división, lo que permite que el nivel de las clases impartidas sea superior. "En Madrid nos dicen que nuestros árbitros están muy bien preparados", afirma Miramón. El aumento de colegiados también ha provocado un mayor nivel y que actualmente haya un colegiado en Primera y otro en Segunda. Además de varios asistentes en las dos categorías. "Nos está yendo bien. Estamos contentos, se están viendo resultados y seguimos aumentando el número de personas, pero siempre haciendo selección", asegura Carmelo Miramón.
En la Federación esperan que se llegue a los 200 en el próximo cursillo. Por su parte, en el fútbol-sala hay 75 colegiados a los que pronto se sumarán los que superen el cursillo que se imparte en estos momentos. En él hay 20 aspirantes y se espera que sobre el 50% consiga convertirse en colegiado de fútbol sala.
baloncesto
Un año muy importante
Un colectivo arbitral que afronta una temporada muy importante es el de los de baloncesto. El cambio de reglas que ha llevado a cabo la FEB hará que cambien ciertas cosas. Por eso, la Federación Navarra de Baloncesto ha lanzado otra vez su campaña de captación de árbitros. En el comité navarro ahora mismo hay 40 colegiados y en la escuela 20 a los que se sumarán 17 más que están haciendo ahora mismo el cursillo de entrada. Para Ildefonso Muñoz, presidente del Comité, las campañas en los medios de comunicación son "muy efectivas" como el boca a boca. "Hacemos mucho grupo y siempre nos apoyamos cuando alguno tiene un mal momento. Eso se valora y hace que la gente esté muy cómoda y nos recomiende a sus amistades", confirma Muñoz.
"También se ha notado la crisis y que alguien que empieza a arbitrar baloncesto puede sacar dinero para sus gastos". Para Muñoz, el arbitraje del baloncesto en Navarra lleva dos años "muy buenos" ya que hay 5 ó 6 ascensos de la Escuela al Comité. Así pues, para el presidente de los árbitros en Navarra considera que la situación es "menos mala" ya que todavía quedan partidos que necesitan ser cubiertos por los colaboradores (gente que no quiere ser colegiados pero que ayudan en algunos encuentros). También hay que tener en cuenta que, además de los colegiados, hacen falta oficiales de mesa, que suelen ascendermás rápido, especialmente por la necesidad que ahí de ellos.
atletismo
Necesidad de muchos jueces
Para realizar una prueba de atletismo hacen falta muchos jueces. Para hacer una carrera se necesitan 10. Teniendo en cuenta que hay 80 pruebas del Campeonato Navarro no se llega a todo. En el Comité de árbitros en Navarra hay 58 jueces que lo hacen por "amor a este deporte", asegura Jaime Samaniego, presidente del comité de jueces del atletismo, quien dice que es "inviable" sacar mucho dinero como juez. "Esto es casi amateur, eso tiene un punto bueno, que es que el que está metido es por que lo hacen con cariño y eso siempre hace que haya más calidad en nuestros jueces que si entraran por dinero o por otras atracciones", opina Samaniego.
Pero eso no impide que haya bastante nivel. En el último europeo de Barcelona la única comunidad que llevó a todos sus jueces árbitros fue Navarra. Para ser juez de atletismo hace falta pasar una serie de cursillos y de exámenes, ya que no hay que pasar pruebas físicas pero sí intelectuales y son bastante complicadas. "El estudio del reglamento es muy difícil, pocos logran pasar los exámenes, pero cuanta más gente mejor", afirma Samaniego. En Navarra, la Federación de Atletismo está intentando dar un impulso de este deporte en la Ribera, por eso es muy necesario que gente de la zona se anime a juzgar. El único problema que tienen ahora mismo los jueces en Navarra es que la Comunidad Foral se está quedando atrás en el tema tecnológico, algo que es muy importante para este deporte, ya que ayuda mucho a los jueces para hacer correctamente su labor.
balonmano
Mucho nivel, pocos árbitros
El caso del balonmano se podría considerar casi como sangrante. "Estamos muy justitos. No se apunta mucha gente porque la figura del árbitro no está bien vista, es imprescindible, pero pagamos en exceso lo mediáticos que son los de otros deportes", confirma Andrés Garde, presidente del comité de árbitros de balonmano en Navarra. Los colegiados federados en Navarra tienen mucho nivel. Hay una pareja en Asobal, otra en División de honor Plata y tres más en Primera estatal. Siete de treinta que hay en total. El problema es que ellos casi no pueden arbitrar en Navarra ya que tienen que viajar todos los fines de semana, así que quedan entre 22 y 23 para pitar los encuentros locales.
Esta campaña parece que va a mejorar la situación. "Acabamos de finalizar en Corella un cursillo de ocho personas y esperamos sacar a cuatro o cinco más en Pamplona, así que sería una temporada buena. De normal cuesta mucho sacar cinco o seis personas que nos sirvan para suplir a los que se van por veteranos", asegura Garde.
Al igual que otros lanzan campañas para captar árbitros, la Federación de Balonmano los busca en casa, una táctica inusual pero que suele dar sus frutos. "Llamamos a los clubes para que nos digan quién ha dejado el deporte y nos intentamos poner en contacto con ellos para ver si se animan", cuenta Garde.
Para apuntarse a árbitro de balonmano hay que llamar a la Federación y, en cuanto haya un número pequeño de personas, se monta un cursillo que suele durar ocho días. "Es una cosa que ha cambiado. El cursillo tiene que ser la pista, por eso, en cuanto están preparados, se les pone a arbitrar con uno más veterano, para que aprendan. Rompemos la fórmula de colegiado de portería y de campo, da igual que estén al lado, lo importante es que aprendan", confirma el máximo mandatario de los colegiados de balonmano.
Así pues, los árbitros siguen siendo un bien preciado. Si bien es cierto que en algunos deportes el número de ellos ha aumentado y que su necesidad ha bajado. Sin ellos muchos partidos no podrían disputarse. En algunos deportes la necesidad de ellos es mínima, pero en otros cada nuevo colegiado es como una joya. Pulirlo y cuidarlo es algo que concierne a todos, a los espectadores lo primero. 

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