Los colegiados jamás roban a ningún equipo.


Este excelente artículo, es un extracto de lo publicado por el diario digital VAVEL, al final está el enlace por si queréis leerlo completo:
En las últimas fechas ha habido mucha polémica en jugadas que podían haber cambiado totalmente el destino del partido. Lo peor es que mucha gente, sin analizar nada y sin pensar, tiene la misma justificación: ''Nos han robado'' o ''El árbitro estaba comprado''. 
Lógicamente, los colegiados no favorecen ni a unos ni a otros, tan sólo siguen el reglamento lo más estricto posible y siguiendo cada uno su criterio. Se pueden equivocar porque son seres humanos y todos se equivocan, pero jamás ayudan a ningún equipo. Una cosa muy clara es que el aficionado, pite una cosa u otra, se va a quejar igual. 
Una de las tareas más difíciles en el mundo del deporte es la de ser árbitro, desde el momento en el que te apuntas al cursillo de iniciación al arbitraje hasta que llegas a ser colegiado oficialmente, sea para una categoría u otra. Para ser 'apto' en el curso de iniciación (el primer curso que tienes que hacer obligatoriamente -y aprobarlo- para ser árbitro), tienes que pasar por un test de unas más de 100 preguntas y un examen escrito de cinco preguntas de desarrollar sobre cualquier regla del reglamento oficial del Comité. Pero la cosa no acaba ahí, ya que una vez aprobadas las dos pruebas teóricas, tienes que pasar por la prueba física, en la que avalúan tanto la resistencia como la velocidad, y también es necesario pasar unos fuertes requisitos para ser 'apto'. 
Una vez la persona consigue ser árbitro/a, tiene el poder de ser el máximo mandatario en un terreno de juego. Y la dificultad, pese a saberse de principio a fin el reglamento, es mucha. Son muchos los detalles en los que se tiene que fijar el árbitro.
Cualquier jugada, ya sea para un equipo u otro, es criticada siempre. Cuando gusta a un equipo, no gusta al otro, y viceversa. Y si ya son de por sí vergonzosas algunas críticas de aficionados, imagínense ya de gente que pertenece a los mismos Clubes.
En varias ligas se implantó el ojo de halcón para ver si en los 'goles fantasma' entra el balón completo o no en la portería. Lo bueno es que no se pierde nada de tiempo porque si el balón entra, un reloj del colegiado vibra, y por lo tanto señala el gol. 
En LaLiga Santander no se usa nada de tecnología. En el Mundial de Clubes se implantó algo parecido al instant replay de baloncesto, pero si se tuviera que utilizar en cada jugada polémica del choque, y sobre todo si hay tantas como en los últimos encuentros, el juego estaría cada dos por tres parado. Es por eso que lo mejor es implantar tan sólo lo del ojo de halcón.
Otra de las frases que se lee mucho en las redes sociales es la de ''los árbitros a veces perjudican a algún equipo, aunque sea sin querer, y no les pasa nada''. Pero la realidad es que sí les pasa, y mucho.
En cada partido hay un informador que, dependiendo de la actuación arbitral, pone una nota numérica al colegiado. Dicha puntuación se pone en una clasificación que se hace pública a final de temporada, los dos últimos descienden de categoría. Pero no solo hay en juego descensos, también están en juego las internacionalidades (para arbitrar Champions o Europa League).
La cuestión de muchos es criticar, criticar y criticar pase lo que pase. Cuando no es una jugada es en otra. El problema es que muy pocos se ponen en la piel de los árbitros, la persona que tiene que decidir en décimas de segundo -sin exagerar- una decisión que puede cambiar el partido por completo.
Por último, remarcar una frase de uno de los mejores árbitros de la historia del fútbol, Pierluigi Collina: ''El fútbol no es un juego perfecto. No comprendo por qué se quiere que el árbitro lo sea''.
Artículo completo e imagen: VAVEL


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