El ser árbitro es una bendición


Corría el año 1944, Leo Goldstein estaba en un campo de concentración nazi Auschwitz, el ser arbitro lo salvo de ir a la izquierda (cámara de gases), emigro a los EE.UU., se hizo arbitro internacional de FIFA.,y manifiesta el siguiente comentario: UN SUEÑO IMPOSIBLE CONVERTIDO EN REALIDAD: uno en el que cada partido se juegue lealmente, en el que los jugadores guiados por una disciplina moral y física, muestren emociones y alegrías para ellos mismos y para los que los observan. 

Cada infracción cínica, cada tentativa de engaño y cada acto de falta de respeto arruinan dicho sueño. Se que mi sueño es pura fantasía, pero junto con mis compañeros árbitros trato de limitar la degradación de nuestro deporte, a manos de algunos jugadores e hinchas que no comparten una pasión tan profunda. Los árbitros somos voluntarios y continuaremos balanceándonos en la cuerda floja, a veces con la intención de tirar la toalla, pero sucumbiendo al día siguiente frente a una oleada de adrenalina antes del próximo partido. 

Es una obsesión que engendra más satisfacción que frustración. Termina su comentario. En el sueño de Leo Goldstein, vaya mi homenaje a todos los que aman esta profesión profundamente, y a todos mis antepasados que murieron en el campo de concentración no teniendo la suerte de haber soñado con ser arbitro.


Erradiquemos los insultos al arbitro… ¿Porque no? El hombre de negro ha sido agraviado muchas veces, pero ¿merece realmente ese trato? La dolorosa realidad. El publico en general asiste a los estadios para disfrutar del juego y considera también que el acoso a los árbitros es parte de la diversión del mismo, harían bien en reflexionar sobre lo que se siente al ser tratado sin el menor respeto y al exponerse en soledad a la humillación publica, o al ser blanco de todo tipo de objetos, atacados por jugadores, padres de familia e hinchas, agredido a puños y a patadas y quedar conmocionado y sangrando, tener que enfrentar actitudes desdeñosas o soportar ataques anónimos que dejan las ventanas rotas y neumáticos del automóvil destrozados, o sufrir el acoso colectivo en lugares públicos o al finalizar el juego recibir líquidos(agua de riñón) y otros. 

La discriminación racial es un problema mundial. La FIFA apoya toda acción contra el racismo en el ámbito futbolístico y seria el organismo ideal para coordinar una campaña contra el problema interno de discriminación que son objeto los árbitros: insultos, agresiones y demás vejaciones. Acabemos con esta falacia de la sociedad, que al asistir a un partido de fútbol, el insulto es parte del decoro del juego



Para quienes soñamos con una sociedad mas justa y con respeto, porque no compartir este sueño y que el fútbol vuelva a ser un deporte de caballeros, como fue pensado en sus inicios allá por el siglo diecinueve.



Fragmentos de un art. de Mario Vazquez (ex arbitro FIFA)

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