Colombia: “Mi mejor banderazo: ser árbitro de fútbol”: Luz Mila González

Una mujer parida en la montañas que dibujan en el mapa al municipio de Charalá, Santander, más exactamente en el corregimiento de Virolín, hoy deja en fuera de juego a los futbolistas y equipos de la región. Ella sola ‘para el tráfico’ en el ámbito futbolero del país.
Además de su piel color panela y la franqueza que dibuja la fuerte pero femenina belleza de las santandereanas, a Luz Mila González sus banderazos y decisiones en el último partido de la final del fútbol colombiano (Nacional-Equidad), hoy, la mantienen más que nunca en la retina de la gente y en el libro de los récords del fútbol mundial.
Luz Mila, la mujer que hace 20 años corría por las laderas y pasaba portillos en la vereda Covaría, hoy da banderazos en las canchas de fútbol para ganarse la vida y llenar el pecho de orgullo de su mamá. También, de paso, provoca odios y amores, pues ese es el precio de ser ‘árbitro hijuee...’.
Se viene una charla con una heroína moderna a la que ni el machismo, ni los insultos, ni los golpes de las tuzas de maíz en la espalda, la alejan de dar los mejores banderazos de su vida.

¿Quién es Luz Mila?
Vengo de una familia humilde, campesina, de Charalá, del corregimiento de Virolín. Mi madre fue madre soltera, de campo y nos sacó adelante a todos en mi casa, a mí y a mis cuatro hermanos. Viajé a Bucaramanga soñando en progresar, en no repetir la historia de mi familia, porque mi mamá sufrió mucho ... Esto me motivó para superarme, así que llegué a Bucaramanga y mientras trabajaba, estudiaba.

¿Cuál fue su primer trabajo en Bucaramanga?
Cuidar una niña y luego a los dos años entré a trabajar a una papelería, validé el bachillerato, ingresé a estudiar a distancia Agropecuaria en la UIS, estuve tres semestres allí, me retiré… Y luego ingresé a hacer el curso de arbitraje y a las UTS a estudiar tecnología deportiva.

¿Y cómo una charaleña se convierte en árbitro de fútbol?
Siempre me gustó el deporte. En mi niñez participaba en todos los interveredales y en casi todos los deportes. Viví en Hogares Campesinos, pasé a la Normal y representé a Santander en las olimpiadas de Hogares Juveniles Campesinos realizados en Medellín, en donde quedé tercera en 100 metros planos. En Bucaramanga una vez alguien me dijo dónde quedaba el estadio de atletismo La Flora y empecé a ir con una amiga a la que también le gustaba el ejercicio. Estando en eso le dije un día: ¿por qué no vamos al estadio a ver el Atlético Bucaramanga? Y allí llegamos. Viendo un partido del Atlético con Quindío, ocurrió lo que hoy me tiene donde estoy porque el partido lo dirigía Marta Liliana Toro. Yo fijé la atención en el trabajo de Marta Liliana, e inclusive discutí con personas que a mi lado le gritaban todo tipo de groserías, solo porque no favorecía al Atlético. Pasaron unos días y oí por radio una convocatoria para ser árbitro y decidí llamar a la emisora, conseguí la dirección, los datos, me presenté y listo".

¿Cuál fue su primer partido?
Un partido de categoría 'babys' en la cancha La Juventud.

¿Quiénes son sus mentores en el arbitraje?
Aquí en Santander he recibido el apoyo del presidente del Colegio de Árbitros, Óscar Mariño, y de nuestro instructor y preparador físico, Henry Cervantes. Y en el nivel Nacional le doy todas las gracias al profesor Otálvaro Polanco.

¿Qué es lo más complejo de ser árbitro?
Ser mujer...Porque en esto se reciben muchos insultos, improperios, agresiones y se soportan miles de comentarios  -a Luz Mila le tiembla la voz- de jugadores, técnicos. Lo llevan a uno a pensar en el retiro. En este medio es complejo tener contentos a todos.

¿Y qué es más complejo, arbitrar en la barriada o en el profesionalismo?
En barriada no hay seguridad, no hay protección, mientras que en el fútbol profesional sí, pero están en juego muchos intereses.

¿Cuál es el mejor banderazo de su vida?
Sin duda, el mejor banderazo es ser árbitro. Por medio del arbitraje he viajado, he conocido a personas con las que jamás pensé en llegar a interactuar. Nunca pensé en conocer a Faustino Asprilla o a René Higuita, ídolos que he conocido gracias al arbitraje.

La Final: su momento cumbre
¿Qué tan importante fue ese partido final: Nacional contra Equidad?
Es de mis mejores experiencias. Estar en el Atanasio Girardot, con su capacidad completa fue emocionante, es el sueño de cualquier árbitro. Yo dije: me voy a gozar el momento y así lo hice. Claro que cuando llegué a Medellín todo fue muy distinto para mí porque tuvimos escolta policial todo el tiempo y a eso no estoy acostumbrada. No paré de preguntar que por qué esta situación, pero luego me acostumbré y ya. Jamás pensé que este partido hoy día me diera tanto reconocimiento.

¿Y cómo se prepara un árbitro para dirigir una final?
Empecé a analizar los ingredientes que tiene una final: público, periodistas; además, era la primera vez que una árbitro iba a estar en una final de hombres. Lo que hice fue irme al stand de videos, tomé Nacional contra Itagüí, otros dos partidos de Nacional y miré qué jugadores son difíciles y cómo me podrían complicar. Centré mi atención en un jugador que juega al límite del fuera de lugar y cómo debía estar concentrada para no fallar. De la Equidad sólo vi un video porque la defensa de ese equipo es una de las más difíciles para los asistentes porque agranda y achica muy rápido.

¿Qué le dice a los que la criticaron por anular el gol de Carlos Rentería y no marcar fuera de lugar en el segundo gol de Nacional?
La jugada de Carlos Rentería fue fuera de juego, fue milimétrica pero estaba adelantado. En mi beneficio puedo decir que fue más favorable anularlo, porque si la jugada hubiese proseguido la Equidad estaría diciendo un montón de cosas sobre el arbitraje y yo estaría aminorada. Ya del segundo gol de Nacional puedo decir que fue una jugada de las más difíciles, pero corrí con la suerte de tomar con la rapidez del momento la mejor decisión. El pase salió y el arquero salió a la vez, fueron simultáneos, pero el gol es legal.

¿Cuánto se ganó por pitar la final?
La tarifa normal en el fútbol colombiano es que a los centrales les pagan un millón y a los de línea, 500 mil pesos, pero esta vez nos subieron 100 mil pesos.

¿Cuáles son los objetivos próximos?
A final de este año vienen los Panamericanos en México y quiero buscar una designación en este evento porque es el trampolín para los Juegos Olímpicos.

¿Y un Mundial masculino?
La Conmebol y la Fifa han sido claras con nosotras las mujeres, difícilmente una mujer dirigirá a hombres en un torneo internacional avalado por Fifa o Conmebol, pero sí sueño con un Mundial Femeni-no.

Más sobre los hombres de negro
¿Cuál es el mejor árbitro de Colombia?
Ímer Machado es un excelente árbitro y también Wílmer Roldán. Entre ellos dos está el sucesor de Óscar Julián Ruiz.

¿Cuál de sus colegas hombre es el más amable y buen compañero?
Su amabilidad es incomparable, y su don de persona me da para decir que el mejor en este aspecto es Óscar Julián Ruiz.

¿Y cuál es el más malgeniado en su trabajo?
Francisco Peñuela es el más malgeniadito, cuando te equivocas o sancionas algo desde la raya y él tiene dudas, te mira cómo diciendo: “¿qué pasó?”.

¿Los árbitros qué hacen en el entretiempo de los partidos, alguien los llama y les dice si acertaron o se equivocaron en alguna jugada?
Está prohibido recibir o hacer llamadas antes y durante el transcurso de los partidos… Solo se puede usar el teléfono media hora después de finalizado el partido.

¿Le han ofrecido plata en algún partido por favorecer algún equipo?
Nunca. Gracias a Dios eso nunca me ha pasado. Ni en barriada ni en el tema profesional. Creo que el hecho de ser mujer, ayuda.

Aproveche  y desahóguese con los periodistas deportivos que critican a los árbitros.
Primero que se instruyan mucho más en reglamento y una crítica general es que muchos cuando comentan un partido dicen el área de las 18 con 50 y es el área de 16 con 50. Y que a la hora de hacer una crítica ojalá se centraran mucho más en decir si se equivocó o no, pero no tratarlo como ladrón, como que el árbitro se equivocó a propósito. Detrás del uniforme negro que está en medio de 22 jugadores hay una persona, un ser humano... Conozco a compañeros que tienen problemas con hijos que no quieren ir al colegio porque reciben la crítica de los compañeritos y esa situación es muy difícil. Ningún árbitro sale a la cancha a equivocarse, porque las equivocaciones cuestan paras larguísimas en las designaciones arbitrales.

¿Está de acuerdo con las ayudas arbitrales en el fútbol?
No me gustaría, porque si hay ayudas para el árbitro deberían existir ayudas para los jugadores a la hora de pegarle a un penalti o patear un tiro de esquina, porque el fútbol lo juegan personas, con margen de error y el árbitro también. Ya una ayuda mecanizaría el fútbol, claro, uno sabe que un gol puede marcar gran diferencia, pero lo primero es que somos humanos.

Pero la responsabilidad es distinta. Un árbitro imparte justicia, el jugador no.
Sí, claro, pero es que nos juzgan más a nosotros y los jugadores se equivocan más. Un jugador despilfarra opciones de gol, pega en el palo, entonces ¿por qué ellos sí se pueden equivocar y el árbitro no?

¿Qué jugador es el más mañoso o canchero?
Ummm- Varios, varios... Pero no quiero nombrarlos, más bien admiro a un jugador como Dayro Moreno porque así se esté cayendo, él es un batallador, así lo estén sujetando y él ve opción de continuar o terminar la jugada, lo hace y eso es querer jugar, no engañar al árbitro.
Luz Mila como cualquier mortal
 
¿Qué dice su mamá de su trabajo?
Ella es la más orgullosa del mundo, es la más feliz porque fue madre y padre al mismo tiempo, y ve que con base a sacrificio y lágrimas hoy hay alguien que la hace llorar pero de felicidad"- Sus ojos brillan y la nostalgia parece tocarla.

¿En qué invierte su tiempo libre?
Me gusta mucho dormir y ver televisión, en especial ver fútbol.

¿Qué comida prefiere?
El mute santandereano, de hecho lo preparo muy bien. (Risas)

¿Y qué música oye?
Me gustan la salsa y la balada romántica. Ricardo Arjona sin duda.

¿Qué es Charalá para Luz Mila?
Charalá es mi orgullo, mis raíces, es el olor a panela, a café, es aire puro, es olor a humo de leña, es mi niñez, es gente trabajadora, es gente humilde y sincera, es gente guanentina y comunera al fin y al cabo.

CAJA BIOGRÁFICA
Luz Mila González
Edad: 32 años
Fecha de nacimiento 22 de julio de 1978
Lugar: Vereda Covaría, Charalá (Santander)
Estatura: 1,63 metros
Peso: 57 kg
Debut como árbitro en primera división
2009 Quindío vs. Tolima
Principal partido:
Final del Fútbol Colombiano 2011
Nacional vs. Equidad (junio 18)
Apariciones internacionales:
Copa Libertadores Femenina en Brasil 2009
Copa América Femenina en Ecuador 2010
Torneo Esperanzas de Toulón en Francia 2011

Noticia e imagen:http://m.vanguardia.com/

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