En la piel del árbitro

El encargado de hacer que se cumplan las reglas del juego. En cualquier aspecto de la vida no pasaría de ser un mero juez, un mediador de la legalidad entre dos partes enfrentadas entre sí. En el caso del fútbol, la figura del árbitro, irremediablemente, va mucho más allá. Se trata, sin duda, de una de las personas que, durante el partido y tras él, soporta mayor presión. Su actuación es tan necesaria como polémica en algunos casos. Es la autoridad deportiva única e inapelable en el orden técnico del juego. El respeto por el trabajo de los colegiados es uno de los valores con los que cuenta el Athletic. El club quiere transmitir ese respeto por la figura arbibral a todos sus jugadores, desde los componentes de la primera plantilla hasta el último equipo del filial, así como a los equipos de su entorno y a los convenidos.
Para ello, la entidad rojiblanca cuenta con la figura del ex colegiado internacional Xabier Losantos Omar, quien desde hace cuatro años colabora con el Athletic, a través de su Fundación, en el ámbito didáctico y formativo en lo referente al arbitraje. El abogado bilbaíno habla con conocimiento de causa. No en vano, se despidió de los terrenos de juego en 2005 tras nueve campañas ininterrumpidas en la máxima categoría del fútbol, con más de 140 partidos dirigidos en el campeonato liguero. Desde su llegada al club rojiblanco, colabora en temas disciplinarios del juego. A modo de profesor, en las cuatro últimas temporadas, por sus jornadas técnicas sobre reglamento ya han pasado los componentes de todas las plantillas y equipos del Athletic. En Lezama, las clases han sido muy valoradas y el conjunto vizcaíno ha elaborado un programa para trasladar las enseñanzas a sus clubes convenidos. El primero ha sido el Danok Bat, durante los meses de septiembre y octubre. Desde noviembre y hasta este mes de diciembre, le toca el turno al Leoia, el club que cuenta con más equipos en Euskadi. A partir de enero, está previsto que se extienda fuera de Vizcaya, a equipos como La Oyonesa y el Aluvión.
Losantos Omar se ve con cada uno de los grupos, formado en torno a treinta chavales cada uno, en dos ocasiones. En la primera abordan el tema del arbitraje en general, mientras que en la segunda se centran exclusivamente en la undécima norma del reglamento: el fuera de juego. Además de un buen comportamiento y actitud con los rivales y el respeto por la figura de árbitro, necesaria en el deporte que practican, las charlas del ex colegiado internacional tienen otros tres objetivos: valorar la necesidad de conocer las reglas del juego, aprender los conceptos básicos, «no como un árbitro, pero manejarse con ellos», y tomar conciencia de la dificultad que conlleva el desempeño de dicha función. Para ello, utiliza una metodología participativa, activa en todo momento.
 
Charla en Sarriena

El pasado lunes le tocó el turno al Infantil E y al Cadete C del Leioa. Losantos Omar llegó a las instalaciones de Sarriena con abundante material gráfico. «Al igual que un jugador puede fallar al lanzar un penalti o darle un pase a un compañero, el árbitro puede equivocarse en alguna decisión; también somos personas». Tras la presentación, esas fueron las primeras palabras del ex colegiado a los que en ese momento eran sus alumnos. Chicos de entre 12 y 15 años a los que repartió un cuestionario, que los jóvenes tenían que ir rellenando tras ver cada uno de los vídeos que el colaborador del Athletic les mostraba.
Eran jugadas rápidas que, tras visionarlas en apenas segundos, debían optar por una decisión táctica (tiro libre directo, indirecto, penalti o nada) y otra disciplinaria (amonestación o no, o expulsión), poniéndose en la piel de un árbitro que debe tomar al instante una decisión sobre lo que acaba de suceder en el terreno de juego. Tras ver todas las jugadas -agarrones, entradas por detrás, caídas dentro del área...- se iban deteniendo en cada una de ellas para analizarlas, dejando ver cómo, en ningún caso, existía unanimidad al respecto entre los jóvenes jugadores. Una misma acción con diversidad de criterios, fruto de la complejidad de la toma de una decisión de manera inmediata y del desconocimiento del reglamento de un juego que ellos mismos practican todas las semanas.
Los jóvenes futbolistas, de una manera sencilla, se dieron cuenta de la dificultad que acarrea la labor de un colegiado. «El arbitraje tiene una parte, que tienes que intentar que sea la más mínima, de accidente. Se te pone un jugador delante o pueden darse mil circunstancias que provocan que te llegues a equivocar. Dejando eso aparte, todo lo demás es lo que tienes que trabajar y mejorar», confiesa Losantos Omar, quien en su etapa como árbitro era muy autocrítico. «No cabe otra. Veía los partidos para ver qué errores había cometido, para analizarlos e intentar corregirlos». Además, el abogado bilbaíno aprovecha las charlas para acercar a los chavales las normas del deporte que practican. Ninguno de los 'alumnos' sabía cuántas reglas conforman el reglamento (17), ni qué tipo de acciones son las que conllevan falta con tiro libre directo. Su particular profesor profundizó en alguna de ellas, como la de la primera jugada que les mostró en el proyector: entrada de un contrario con pie en plancha. «Eso siempre marca que es falta. Pero si hay contacto, es directa. Si es dentro del área, penalti. Y si no llega a impactar en el contrario, libre indirecto. El color de la tarjeta dependerá de la violencia o fuerza excesiva y del riesgo que le haga correr al rival. El fútbol no es como las matemáticas, hay cosas que se pueden interpretar».
La simulación o 'piscinazo', «concepto que choca con el juego limpio y que en Inglaterra está muy perseguido, con multa económica y sanción de 4 a 6 partidos», además de las faltas del último defensa, en lo que se conoce como 'ocasión manifiesta de gol', fueron otros temas abordados en la charla. En esta última jugada, Losantos Omar comentó los cuatro puntos que se tienen en cuenta a la hora de tomar la decisión: la posición del campo donde se ha producido la falta, la situación del defensor, la dirección del balón y si el delantero lo tiene controlado.
 
Más colegiados

Asimismo, el ex colegiado les explicó el motivo de algunas de las normas actualmente conocidas por todos, como la de 'los seis segundos al portero'. «En el Mundial de España de 1982, Dino Zoff, cancerbero de Italia, tuvo en su poder el balón durante 17 minutos de partido, ya que no existía ninguna regla que se lo impidiera, con lo que se ralentizaba mucho el juego. Después de eso, se introdujo la norma de los 'cuatro pasos', por la que un portero no podía controlar el balón con más de cuatro pasos. Se vio que no valía y se pusieron 7 segundos, luego 5 y ahora son 6. En ese tiempo nadie le puede quitar el balón», explicó. Esa norma le permitió a Tamudo, en el año 2000, marcarle un gol a Toni en la final de la Copa del Rey entre el Espanyol y el Atlético de Madrid.
Los jóvenes futbolistas escuchaban los conocimientos de un experto en la materia y consejos para su formación. «Cuando se va perdiendo un partido no hay que perder también la cabeza y ganarse la expulsión, sino pensar que después vendrá otro partido y hay que jugar», explicó el maestro.
A pesar de la leyenda negra que persigue a la profesión arbitral a causa de la presión constante que soportan los colegiados, ésta no se encuentra en vías de extinción, sino todo lo contrario: el número de árbitros actuales supera con creces el de años anteriores. En Vizcaya, más de 450 se reparten cada fin de semana por los campos, una cifra jamás alcanzada hasta ahora. Por las charlas de Losantos Omar, que no duran más de una hora «para que no pierdan la atención», puede que pase un futuro 'referee'. Por edades, el ex colegiado tiene claro que el interés por los conceptos expuestos en sus jornadas de técnica sobre reglamento varía. «Entre los 12 y los 16, el interés es muy alto. De los 16 a los 18 baja y a partir de los 19 vuelve a colocarse en las cotas más altas». Ahora que ya no es árbitro, Losantos reparte conocimientos sobre su profesión, «algo que en otros clubes no se hace».
Noticia:http://www.canalathletic.com/

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