El jefe de los árbitros españoles: "Los equipos se entrenan para engañar"

Son los encargados de juzgar lo que sucede en un terreno de juego, pero a la larga son ellos los juzgados. La escena se repite cada temporada y siempre son señalados como los culpables, tal y como sucedió el fin de semana pasado. Hablamos de los árbitros. Un colectivo formado por 12.000 valientes que dan vida al fútbol español. El Confidencial ha compartido un café con Victoriano Sánchez Arminio, jefe de ese colectivo. "En estas fechas siempre pasa lo mismo. Se repite en marzo. Son ciclos y hay que aceptarlos. ¿Explicación? Todo el mundo quiere ser campeón de Liga, entrar en la Champions. Cuando no se consiguen los objetivos, pues leña al más débil. Nos equivocamos y el fútbol parece que no acepta nuestros errores. Ya va siendo hora que se acepte. El árbitro es un deportista más, que actúa en décimas de segundo. Es muy sencillo verlas en la televisión, repetidas una y otra vez. Muchos se justifican con nuestros errores. El colectivo arbitral español es bueno, no tenga ninguna duda. FIFA y UEFA tiran de nosotros y es porque somos buenos".

Al jefe arbitral le molestan algunos de esos ataques, en especial los que llegan de ex árbitros. "Me duelen las críticas personales, no las deportivas. Es injusto que toda la carga vaya hacia el estamento arbitral, cuando somos los únicos que trabajamos día a día para hacerlo lo mejor posible. Claro que duele lo que dicen los ex colegiados, pero no porque digan que ha sido o no penalti. Me molesta el porqué. Ellos han estado ahí y saben lo que es. Veo que alguno de esos 'comentaristas' ahora ven penaltis por todos lados y antes se tiraban temporadas enteras sin pitar ninguno. Cuando ves un partido por la tele te das cuenta de que este mundo es muy curioso. El ex futbolista justifica el fallo de un delantero al decir que la pelota cambió de trayectoria; el ex entrenador justifica los cambios de su ex colega, pero el árbitro no, todo lo contrario. Ataca al árbitro sin intentar encontrar una explicación a su decisión. Todos no son así. No hay peor cuña que de la misma madera".

Un colegiado de Primera suele pitar tres partidos como máximo por mes, que se cotizan a 3.332 euros. En Segunda la cantidad se queda en 1.465. A esto hay que añadir las dietas y el fijo, por lo que cada uno de los veinte elegidos puede cerrar el mes con unos ingresos que se acerquen a los 10.000 euros. Los que pitan en Europa añaden otros 6.000 por partido. ¿Son profesionales? Casi. "Los árbitros son profesionales, entre comillas, pero lo son. Que nadie piense que si se dedicaran por completo al arbitraje iban a dejar de fallar. Se seguirían equivocando. Este año hay veinte árbitros en Primera para que estén más metidos en competición. Intentamos por todos los medios preparar mejor a los árbitros. Hoy en día tenemos médicos, psicólogos, empleados de banca... gente preparada. Más profesionalidad es imposible. Es lo mismo que cuando se cuestiona el fichaje de un jugador que ha costado miles de millones y no mete goles. Ya los meterá. Al jugador se le perdona, al árbitro, no. Jamás. Este año estoy viendo un alto índice de aciertos en los asistentes y eso que cada vez se juega a una velocidad mayor, pero nadie lo dice".

Lo más sorprendente de la charla con el presidente del Comité Técnico de Árbitros llegó a la hora de hablar del uso de la tecnología. "Nosotros estamos abiertos para todo lo que sea beneficioso para el fútbol y para el mundo arbitral. La tecnología va cada vez más rápido y hay que adaptarse a ella. Es necesario. Si paramos un partidos para rearbitrar estamos perdidos. Lo debemos aplicar a partir de una jugada a balón parado. Penalti o no; fuera de juego o no. El modelo del tenis con el 'ojo de halcón' no es válido para el fútbol. Tampoco creo en lo de los asistentes al lado de la portería, pero como es idea de Platini... No aporta nada positivo, se multiplica el número de árbitros y se baja la calidad. Todo el mundo le tiene miedo. Los informes se hacen para dar gusto a Platini porque el delegado lo manda la UEFA y...".

Sánchez Arminio admite que a los árbitros también se les sanciona. "Nevera no hay, lo que hay es banquillo cuando un árbitro se equivoca demasiadas veces. Un árbitro es un ser humano y tiene problemas personales como todos y lo que hacemos es dejarles descansar, pero eso no significa que sea un castigo. El verdadero castigo es el descenso. Lo que miramos son los errores técnicos, no de apreciación. Tenemos que aplicar las reglas, que evolucionan. Lo que buscamos es que el disquete que tienen arriba en la cabeza, lo tengan lo más fresco posible. No me gustaron algunas cosas del fin de semana pasado. No es todo lo que se ha dicho porque las imágenes en ocasiones engañan, pero hubo algunas cosas que no me gustaron. Ha habido tirón de orejas. ¿Por qué? Porque no podemos escondernos e intentar hacer las cosas mejor. Sí, hablo de Clos, de Ramírez. En situaciones así se le pregunta qué ha pasado. El 17 nos reuniremos y veremos los fallos de todos. Somos muy autocríticos".

El jefe del colectivo arbitral acusa a los equipos de fomentar los piscinazos y de vivir de espalda a la evolución de las reglas. "¿Engañar a los árbitros? Algunos equipos lo entrenan y eso es culpa de los propios clubes. Son los dirigentes los que tenían que hacer algo con eso y no fomentarlo. No engañan al árbitro, engañan al equipo contrario. Además, y en relación con los equipos, nadie se preocupa de los cambios en el reglamento. Cualquier árbitro puede dar clases al equipo de su tierra, pero a nadie les interesa. El Atlético, el Málaga... muy pocos son los que se han interesado por las nuevas normas y, claro, luego llegan las protestas".

La famosa protección a las figuras exigida por algunos, no es compartida por Sánchez Arminio. "No hay que proteger, hay que castigar. No hay que favorecer a los delanteros, hay que castigar al que no cumpla el reglamento, tanto defensa como delantero. Las sanciones corresponden al Comité de Competición no a los árbitros. Hay que terminar con las entradas duras, con los codazos que hacen daño al contrario y hasta al mismo fútbol. Competición debe castigar como hace UEFA y FIFA. Parece que si no hay lesión, no hay motivo para sancionar. Los castigos tenían que ser más duros".

Los padres no dejan a sus árbitros ser árbitros

La consecuencia de los ataques que sufren los árbitros es que muy pocos quieren dar el paso de convertirse en colegiados. "Somos los 'paganini' de todo. Se debería tener un poco más de respeto a la figura del árbitro. Me gustaría tener el doble de árbitros porque de la cantidad nace la calidad y porque en algunos sitios estamos teniendo verdaderos problemas. Ahora los padres, no dejan a sus hijos ser árbitros. Les dicen que se están tontos. La imagen que tenemos nos hace mucho daño y no es real".

En muchas ocasiones se ha acusado a los árbitros de vivir en una burbuja y de espaldas a todo el mundo. Sánchez Arminio lo reconoce. "Nos gustaría tener más contacto con todos los estamentos, pero nadie nos abre la puerta. Sólo quieren saber de nosotros cuando las cosas no les salen bien. Se da cuenta que nadie habla de un arbitraje bueno. La sociedad nos separa porque si un árbitro habla con un directivo ya se dice que le ha comprado. También es cierto que a veces nosotros nos aislamos demasiado por miedo. Ahora por lo menos, ya entramos en un campo y podemos hablar con un jugador u otro. Antes, imposible".

Lo último fue hablar de la influencia de Villar en las decisiones de los árbitros, vamos el comentado villarato. "Llevo diecisiete años y si eso fuera cierto, el Athletic tendría que estar arriba todos los años o el Racing no pasar apuros. Ni Villar ni yo tenemos ningún poder sobre los árbitros cuando entran en un terreno de juego. Ahora ya no hay villarato y todo por los resultados de los equipos". 
Noticia:http://www.elconfidencial.com/

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